18/03/2019
Tipos de rosácea: Identifica y comprende cada uno de ellos
La rosácea es una afección cutánea crónica que afecta principalmente a la piel del rostro. Se caracteriza por la aparición de enrojecimiento y pequeñas venas dilatadas, así como por brotes de granos y pápulas. Esta condición puede ser muy incómoda y afectar la autoestima de quienes la padecen.
Si bien la rosácea en general puede presentarse de diferentes formas y grados de intensidad, existen varios tipos específicos que es importante conocer para un adecuado diagnóstico y tratamiento. En este artículo, te presentaremos los principales tipos de rosácea y sus características principales.
Tipos de rosácea: desglose y descripción
Rosácea eritematotelangiectásica
Este tipo de rosácea se caracteriza por un enrojecimiento persistente en el rostro, que puede abarcar mejillas, nariz, frente y mentón. Además del enrojecimiento, pueden aparecer pequeñas arañas vasculares en la piel. La rosácea eritematotelangiectásica suele ser más frecuente en personas con piel clara y tiende a empeorar con la exposición al sol o la ingesta de alimentos picantes o calientes.
Rosácea pápulo-pustulosa
Este tipo de rosácea se caracteriza por la presencia de pápulas (granitos rojos y elevados) y pústulas (granitos con pus) en el rostro. Estas lesiones suelen ser más persistentes que los granitos comunes y pueden ser dolorosas al tacto. La rosácea pápulo-pustulosa puede presentarse de forma aislada o acompañada de enrojecimiento.
Rosácea fimatosa o rinofima
La rosácea fimatosa es un tipo menos común pero más avanzado de rosácea. Se caracteriza por un engrosamiento de la piel y un aumento del tamaño de la nariz, conocido como rinofima. Además del crecimiento excesivo de tejido nasal, este tipo de rosácea puede causar cambios en la textura de la piel y la aparición de protuberancias en otras áreas del rostro.
Rosácea ocular
A diferencia de los otros tipos de rosácea, la rosácea ocular afecta principalmente los ojos. Se caracteriza por la presencia de irritación ocular, ojos secos, enrojecimiento, sensación de cuerpo extraño en el ojo y/o párpados hinchados. En algunos casos, la rosácea ocular puede ir acompañada de otros síntomas oculares, como ardor, picazón y sensibilidad a la luz.
Rosácea glandular
La rosácea glandular se caracteriza por la aparición de lesiones inflamatorias en las glándulas sebáceas. Estas lesiones pueden manifestarse como pequeños bultos en el rostro, especialmente en la frente, mejillas y nariz. Además de las lesiones inflamatorias, la rosácea glandular puede cursar con enrojecimiento y venas dilatadas.
Rosácea granulomatosa
La rosácea granulomatosa es un tipo menos común de rosácea que se caracteriza por la aparición de nódulos o granulomas en el rostro. Estas lesiones suelen ser dolorosas y se desarrollan en áreas específicas del rostro, como mejillas, nariz y mentón. A veces, la rosácea granulomatosa puede estar asociada con otras enfermedades inflamatorias.
Rosácea steroid-induced
La rosácea steroid-induced es un tipo de rosácea que se desarrolla como resultado del uso prolongado de corticosteroides tópicos. Estos medicamentos, que se utilizan comúnmente para tratar afecciones inflamatorias de la piel, pueden llevar a una dependencia y efectos secundarios como la rosácea. Este tipo de rosácea puede presentarse con diferentes características, como enrojecimiento, granitos y sensibilidad cutánea.
Rosácea neurogénica
La rosácea neurogénica es un tipo de rosácea que se considera consecuencia de la hiperactividad del sistema nervioso. Se caracteriza por brotes recurrentes de enrojecimiento en el rostro, a menudo en respuesta a estímulos emocionales o ambientales. Además del enrojecimiento, la rosácea neurogénica puede cursar con ardor, picazón y sensación de calor en la piel.
Rosácea cosmetica
La rosácea cosmética es una rosácea inducida por el uso de productos cosméticos y de cuidado facial inapropiados. Algunos ingredientes y productos pueden irritar y empeorar la condición cutánea, provocando enrojecimiento y brotes de granitos. Es importante elegir productos suaves y adecuados para la piel sensible si se sufre de rosácea cosmética.
Rosácea conglobata
La rosácea conglobata es una variante más grave de la rosácea pápulo-pustulosa. Se caracteriza por la presencia de nódulos y abscesos más grandes en el rostro, que pueden estar conectados por tractos sinuosos. Esta forma de rosácea puede ser dolorosa y cicatrizar con mayor facilidad que otros tipos.
Rosácea edematosa
La rosácea edematosa es un tipo de rosácea que se caracteriza por la presencia de inflamación y edema en el rostro. Además del enrojecimiento, pueden aparecer hinchazón y sensación de tensión en la piel. Este tipo de rosácea puede afectar diferentes áreas del rostro y puede resultar en cambios permanentes en la textura de la piel si no se trata adecuadamente.
Rosácea papulosa
La rosácea papulosa se caracteriza por la presencia de granitos pequeños y enrojecidos en el rostro. Estos granitos suelen ser duraderos y pueden ser dolorosos al tacto. Además del enrojecimiento y las pápulas, la rosácea papulosa puede cursar con sensibilidad cutánea y vasos sanguíneos dilatados visibles en la piel.
Rosácea acneiforme
La rosácea acneiforme se caracteriza por la presencia de lesiones similares a las del acné, como comedones (puntos negros y blancos), pústulas y nódulos. Estas lesiones pueden aparecer en diferentes áreas del rostro y suelen ser más persistentes que el acné común. Además de las lesiones, la rosácea acneiforme puede causar enrojecimiento y sensibilidad cutánea.
Rosácea vascular
La rosácea vascular se caracteriza por la presencia de vasos sanguíneos dilatados y visibles en la piel del rostro. Además del enrojecimiento, pueden aparecer arañas vasculares (telangiectasias) y venas prominentes en el rostro. La rosácea vascular puede ser una forma persistente de rosácea y puede empeorar con el tiempo si no se trata adecuadamente.
Rosácea infantil
La rosácea infantil es una forma rara de rosácea que se presenta en bebés y niños pequeños. Se caracteriza por la presencia de enrojecimiento y pápulas en el rostro. A diferencia de la rosácea en adultos, la rosácea infantil tiende a resolverse espontáneamente con el tiempo. Sin embargo, es importante consultar a un médico para un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.
Rosácea inversa
La rosácea inversa se caracteriza por la aparición de lesiones en áreas de la piel donde se producen pliegues, como las axilas, las ingles y debajo de los senos. Estas lesiones suelen ser de color rojo o púrpura y pueden ser dolorosas o pruriginosas. La rosácea inversa puede ser más común en personas con sobrepeso, personas mayores y mujeres.
Rosácea perioral
La rosácea perioral se caracteriza por la presencia de lesiones en el área alrededor de la boca, como los labios y la piel circundante. Estas lesiones suelen ser pequeñas pápulas rojas o pústulas y pueden ser dolorosas o pruriginosas. La rosácea perioral puede confundirse a menudo con otras afecciones cutáneas, como el acné o la dermatitis.
Preguntas frecuentes
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¿Cuál es la causa de la rosácea?
La causa exacta de la rosácea aún no se conoce, pero se cree que existe una combinación de factores genéticos y ambientales. Algunos de los desencadenantes comunes de la rosácea incluyen la exposición al sol, el estrés, cambios de temperatura, ciertos alimentos y bebidas, el uso de productos irritantes y ciertas afecciones médicas.
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¿Cómo se diagnostica la rosácea?
El diagnóstico de la rosácea se basa principalmente en los signos y síntomas clínicos. No existe una prueba específica para detectar la rosácea, pero un médico especializado puede evaluar los síntomas y realizar un examen visual de la piel para llegar a un diagnóstico preciso.
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¿Cuál es el tratamiento para la rosácea?
El tratamiento para la rosácea depende del tipo y la gravedad de los síntomas. Algunas opciones de tratamiento comunes incluyen medicamentos tópicos y orales, terapias láser, cambios en el estilo de vida y cuidado adecuado de la piel. Es importante consultar a un médico dermatólogo para que evalúe tu caso en particular y recomiende el tratamiento más adecuado.
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¿Es posible prevenir la rosácea?
Aunque no se puede prevenir totalmente la rosácea, se pueden tomar medidas para reducir el riesgo de brotes y controlar los síntomas. Algunas recomendaciones incluyen proteger la piel del sol, evitar los factores desencadenantes conocidos, utilizar productos suaves y adecuados para la piel sensible, y llevar una vida saludable con una dieta equilibrada y la gestión del estrés.
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¿La rosácea es contagiosa?
No, la rosácea no es contagiosa. No se transmite de una persona a otra a través del contacto directo o el uso compartido de objetos. Sin embargo, la rosácea puede tener un componente genético, por lo que es posible que haya una predisposición hereditaria a esta condición.
Conclusión
La rosácea es una afección cutánea crónica que puede manifestarse de diferentes formas y grados de intensidad. Conocer los diferentes tipos de rosácea es fundamental para un adecuado diagnóstico y tratamiento. Cada tipo de rosácea tiene características distintas y, en algunos casos, puede requerir enfoques de tratamiento específicos.
Si sospechas que puedes tener rosácea, es recomendable consultar a un médico dermatólogo para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado. No te automediques ni uses productos que no han sido recomendados por un profesional de la salud, ya que esto podría empeorar la condición.
Agradecemos tu lectura y esperamos que este artículo te haya sido útil para comprender los diferentes tipos de rosácea. ¿Tienes alguna experiencia o pregunta sobre este tema? ¡Déjanos tu comentario y comparte tus pensamientos e inquietudes con nosotros!
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